EL PODER TRANSFORMADOR DE LA PALABRA DE DIOS (1994)

POR CUANTO la sociedad norteamericana se enfrenta a la creciente ola de violencia, aborto, abuso de las drogas, abuso de menores, alcoholismo, divorcio, promiscuidad, rebelión, racismo y crimen; y

 

POR CUANTO las instituciones y soluciones seculares han comprobado no tener poder para resistir estas fuerzas destructivas; y

 

POR CUANTO estos males sociales están causando la disminución del potencial humano, la desintegración de las relaciones familiares, y la disipación de los recursos naturales; y

 

POR CUANTO estamos siendo amenazados por la pérdida de la calidad moral de la vida que hemos valorado en este país; y

 

POR CUANTO un sentido de pesimismo y desesperación está llenando los corazones de muchos; y

 

POR CUANTO el evangelio del Señor Jesucristo es el poder transformador que liberta a la humanidad de la atadura del pecado y sus consecuencias sociales;

 

RESUÉLVASE, POR LO TANTO que la Iglesia de Dios en esta 65ª Asamblea General declara por medio de la presente su fe infatigable en la Sagrada Escritura como la cura para todos los males sociales porque, “es poder para salvación a todo aquel que cree”; y

 

RESUÉLVASE, ADEMÁS que nos comprometemos a la proclamación de su mensaje redentor y liberador, el cual produce una transformada vida de integridad moral, harmonía en las relaciones y responsabilidad social; y

 

RESUÉLVASE, ADEMÁS que determinamos hacer nuestra proclamación creíble y persuasiva al afianzarnos fielmente a las normas bíblicas en nuestra vida diaria; y

 

RESUÉLVASE, FINALMENTE que la expresión suprema de nuestra fe en las Sagradas Escrituras será transmitida por nuestro andar con Dios y con los demás (A65, 1994, págs. 97-98). 

Historia

Por más de 125 años, la Iglesia de Dios ha sido un movimiento dedicado a la predicación del evangelio bajo el poder del Espíritu Santo. En la actualidad, su membresía mundial sobrepasa los 7 millones a través de casi 180 países.

Explorar

Nuestro recinto

Las Oficinas Internacionales de la Iglesia de Dios radican en la esquina de las calles Keith y 25 de la ciudad de Cleveland, Tennessee.