LA PORNOGRAFÍA Y LA OBSCENIDAD (1998)

POR CUANTO las Escrituras declaran que todas las personas son hechas a imagen de Dios y por lo tanto deben ser tratadas con dignidad y respeto y las Escrituras afirman que el sexo es un regalo de un Creador amante para ser disfrutado dentro de los lazos sagrados del  matrimonio entre el esposo y la esposa; y

POR CUANTO un marcado deterioro en las creencias y valores morales continúa marcando nuestra sociedad, resultando en un creciente promedio de actividad sexual en adolescentes y adultos solteros, en el nacimiento de niños de madres solteras, el aumento de enfermedades transmitidas sexualmente y el decrecimiento de la fidelidad marital; y

POR CUANTO la pornografía y la obscenidad son cada vez más accesibles a través de películas, televisión, video, publicaciones impresas e “internet”, causando un efecto altamente corrosivo dentro de la sociedad; y

POR CUANTO la pornografía y la obscenidad causan daños a quienes son abusados en la producción de éstos (a menudo mujeres y niños) así como también a quienes las usan, dañando relaciones saludables y distorsionando el regalo de Dios de la sexualidad amorosa entre cónyuges.

RESUÉLVASE, POR LO TANTO que la Iglesia de Dios se opone a la pornografía y obscenidad y apoya los esfuerzos de la educación cristiana, la aplicación de leyes apropiadas y otros medios de combatirlas, y  apoya el ministerio hacia quienes han sido perjudicados por estas fuerzas destructivas; y

RESUÉLVASE, ADEMÁS que exhortemos a todos los pastores y líderes juveniles a proteger a los jóvenes y niños de la exposición a estos  materiales enfatizando las normas bíblicas de carácter y santidad; y

RESUÉLVASE, ADEMÁS que hacemos un llamado a los negocios, escuelas y bibliotecas, así como también a los padres, a participar en el esfuerzo por proteger a la niñez y juventud de ser perjudicados por esos materiales; y

RESUÉLVASE, ADEMÁS que exhortamos a las agencias locales, estatales y federales a procesar agresivamente a quienes violen las leyes produciendo y distribuyendo materiales sexuales ilegales implícitos en forma de pornografía y obscenidad; y

RESUÉLVASE, FINALMENTE que abierta y públicamente felicitamos a los legisladores, líderes de la comunidad de fe más extensa y otros quienes lideran los esfuerzos para combatir la pornografía y obscenidad (A67, 1998, págs. 59-60). 

Historia

Por más de 125 años, la Iglesia de Dios ha sido un movimiento dedicado a la predicación del evangelio bajo el poder del Espíritu Santo. En la actualidad, su membresía mundial sobrepasa los 7 millones a través de casi 180 países.

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